Dolor veo mi sangre en tus garras, mas no me rindo y batallaremos hasta que uno de los dos caiga, los latidos de mi corazón son cada vez mas débiles, las esperanzas se dejaron emboscar por el ejercito de la depresión y no hubo rehenes.
el derecho a morir me lo he ganado pero las ganas de vivir aunque heridas y maltrechas todavía sobreviven.

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